viernes, 30 de enero de 2009

Alice Cooper & Muppets - Wellcome to my Nigthmare

Estaba yo ahí, con mi fiebre, mi aburrimiento y mis cosas, cuando fui a dar con el Show de los Teleñecos, por obra y magia de esto del tubo, y demás. Y cual no sería mi sorpresa al descubrir que gente como Peter Sellers, Johnny Cash, Julie Andrews, Harry Belafonte, John Cleese de los Monthy Python y hasta el mismísimo Vincent Price pasaron por allí. Y cómo flipé cuando vi lo que sigue, carajo.



Y me preguntaba yo dos cosas: la primera, dónde coño ha estado todo esto sin que yo me diera cuenta toda esta pila de años. Y la segunda, por qué cojones ya no se hacen programas infantiles como estos. Con la falta que nos hacen desde hace ya ni se sabe cuánto.

martes, 6 de enero de 2009

Recordando a Lovecraft

Tras unos días de ausencia por los típicos problemas técnicos, leo tu entrada sobre Poe y Lovecraft, y eso me recuerda la curiosa y extraordinaria serie de cortos, no profesionales por mucho que lo parezcan, que un grupo de aficionados a la obra del genio de Providence tiene colgados en el tubo a modo de falsos trailers.


Sin molestarse mucho en buscar, puede uno encontrarse con verdaderas joyas del “cine mudo”, como este dedicado a “En las Montañas de la Locura”, que es una delicia.



O este otro, que acojona bastante más, por esa maldita voz susurrante que no augura nada bueno. Será por eso que se titula “El Susurro en la Oscuridad”.



El tubo está lleno de muestras de este estilo. Lovecraft sigue fascinando a montones de seguidores más de setenta años después de la creación de sus relatos. Y de sus monstruos. Y es que él, en el fondo, sabía la verdad.

“Siempre existirá un número determinado de personas que tenga gran curiosidad por el desconocido espacio exterior, y un deseo ardiente por escapar de la morada-prisión de lo conocido y lo real, para deambular por las regiones encantadas llenas de aventuras y posibilidades infinitas a las que sólo los sueños pueden acercarse: las profundidades de los bosques añosos, la maravilla de fantásticas torres y las llameantes y asombrosas puestas de sol. Entre esta clase de personas apasionadas por los cuentos fantásticos se encuentran los grandes maestros -Poe, Dunsany, Arthur Machen, M. R. James, Algernon Blackwood, Walter de la Mare; verdaderos clásicos- e insignificantes aficionados, como yo mismo.”